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Integración
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La situación de los mecanismos de integración no es muy fructífera por la falta de voluntad política, el incumplimiento de los acuerdos, disputas bilaterales específicas y la injerencia de mecanismos bilaterales, como los tratados d elibre comercio (TLC). Por ejemplo, el TLC suscrito por EE.UU con Perú (2007) y luego, el negociado con Colombia (2006) debilitan el ordenamiento jurídico comunitario dentro de la CAN. A ello se suma el letargo al que han llegado los responsables de nuestros países, por un modelo de relaciones que privilegió la realización de diversos tipos de Cumbres (Iberoamericana, Andina, APEC, AL-CUE, etc.), con escasa capacidad de monitoreo y seguimiento en el cumplimiento de sus acuerdos. Mientras los bienes y servicios circulan de forma libre, el tránsito de personas se ve restringido por razones de seguridad (muro fronterizo, restricciones migratorias).
Los regímenes de integración existentes se encuentran sometidos a nuevas amenazas y riesgos, como son la descentralización, los regionalismos y las autonomías. Asimismo, por la creación de nuevas institucionalidades que merman sus competencias; tal es el caso de Banco del Sur, aprobado por siete países de América del Sur (Brasil, Argentina, Venezuela, Uruguay, Ecuador, Bolivia, en diciembre de 2007).
En el caso de la CAN, la salida de Venezuela se vio equilibrada por el retorno de Chile (abril de 2006). Las diferencias y miradas distintas de los socios han detenido el campo de influencia y de acción de los mecanismos, pese al inicio formal de las negociaciones entre CAN y la Unión Europea. Asimismo, continúan las cumbres presidenciales (Tarija, XVII Cumbre Andina). En el caso del MERCOSUR, este mecanismo enfrenta los problemas de las asimetrías de sus socios grandes y pequeños, así como los problemas surgidos entre Argentina y Uruguay por la instalación de la papelera en el Río de la Plata. No obstante, la creación del mencionado Banco del Sur, de la experiencia mediática de Telesur, son experiencias importantes.

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